La temperatura ambiental Noruega es inferior a la de España, aproximadamente 10 grados o más de media, según dicen. Pero hemos podido comprobar personalmente que un cálido corazón flamenco late en su capital.
Del 23 al 26 de abril ha tenido lugar la celebración de la décima edición del Festival Internacional Flamenco de Oslo, convirtiendo una vez más a la ciudad noruega en el punto de encuentro de l@s flamenc@s del norte de Europa. En esta ocasión ha reunido a algunos de los nombres más destacados del panorama actual del flamenco y la danza española. El tema Roots & Revolution: dance, word and living heritage ha sido toda una declaración de intenciones, invitándonos a mirar hacia el futuro, sin olvidar de dónde venimos.
El Festival se inauguró el jueves 23 con El Amor Brujo, de Manuel de Falla, reinterpretada desde un círculo de mujeres. Una propuesta bella y sugerente gracias a la cuidada coreografía de Gabriel Aragú y la entrega de las bailaoras del colectivo Espacio Flamenco Norge, que lograron que el público se sintiera parte de una experiencia compartida de liberación, transformación y fuerza colectiva.
A continuación, en el interesante seminario sobre Flamenco Argumental, pudimos acercarnos a una mirada contemporánea del flamenco como lenguaje narrativo y entender mejor cómo la tradición dialoga con formas nuevas para contar historias sobre el escenario.
El viernes 24 dieron comienzo los cursos en West End Studios que completaban la programación con una propuesta formativa muy atractiva y variada, ofreciendo a los cursillistas una experiencia muy completa durante 3 días. Un espacio de inmersión en el flamenco pensada para distintos niveles y edades, con clases de técnica corporal, bulerías, farruca, etc y un cartel pedagógico de primer nivel. Tran Tran estuvo presente con un stand, desde el que pudimos conocer de cerca a alumnas y maestros y compartir con ellos la experiencia.
El sábado 25 vivimos una tarde realmente mágica en el Cosmopolite Scene. El acto comenzó rindiendo homenaje a la danza española en todas sus formas con Laura Fúnez y Daniel Ramos. Continuó con una propuesta inspirada en los Cafés Cantantes con Zaira Prudencio y Federico Ordoñez al baile, Carmen García a la guitarra y Pedro “El Niño de la Fragua” al cante. Todos ellos estuvieron brillantes y, con ese despliegue de arte, condujeron al público del disfrute de la elegancia y la belleza, a la vibración más intensa. Una experiencia cargada de profesionalidad, fuerza y sabor, que logró emocionar a los asistentes
El fin de fiesta corrió a cargo de Patax, grupo que fusiona flamenco con jazz, funk y músicas del mundo, liderado por Jorge Pérez, con la voz de Aurora García y la irrepetible Sara Sanchez al baile. Fantásticos, como siempre, se encargaron de terminar de elevar la energía del público al límite, poniendo el broche de oro perfecto a la velada.
Pero no sólo sucedían cosas en el escenario. En los tiempos previos y durante los descansos, el vestíbulo del teatro se convertía en punto de encuentro para los aficionados y amantes del flamenco. Allí tuvimos la oportunidad de presentar las Tran Tran, intercambiar impresiones y disfrutar del ambiente.
Además, fue un gran placer compartir el espacio con dos propuestas encantadoras:
- Nathaly Sántana Gálvez y su joyería artesanal bella y sugerente, creada e inspirada a partir de elementos naturales de su entorno natural, que enlaza mágicamente Andalucía con los bosques nórdicos.
- Experience B-Lines – el trabajo de Bube, con líneas que transmiten vida y movimiento, llega y conmueve a quien lo contempla.
El Oslo International Flamenco Festival 2026 confirma que el flamenco continúa brillando en Noruega y siendo un espacio de conexión entre culturas y personas.
Desde aquí queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Bellali Austria y a todo el equipo organizador por su extraordinaria labor, así como por brindarnos la oportunidad de formar parte de esta comunidad y vivir esta preciosa experiencia.
Con cariño,
Miriam y Pilar


